Decir mi verdad o callar para agradar

Mi vida había sido siempre una constante lucha entre decir mi verdad “sin filtros” o callarme y priorizar la armonía en una búsqueda por conseguir aceptación.

La primera, me llevó a vivir en ambientes de mucha fricción, bastante incómodos para los que me rodeaban (en el colegio, en mi casa, con mis amigos de infancia).

Con la segunda, en cambio, todos los demás disfrutaban de mi compañía y de repente era yo sufriendo un castigo auto impuesto en el que estaba bastante agotado por sentirme sin derecho a establecer límites en mis relaciones.

Hoy siento que decir “lo que pensamos sin filtros” difiere de muchas maneras a decir mi verdad y en cambio nos hace esclavos de las consecuencias si no cuidamos a l@s demás también.

Somos seres interdependientes que nos construimos a partir de nuestras relaciones y se siente liberador cuando aprendemos a identificar nuestras necesidades, desenmascarando los miedos y reconociendo nuestras estrategias en la manera sobre cómo nos relacionamos en nuestro entorno; de esta forma podemos desarrollar el cuido y enfocarnos en fortalecerlas.

Está también el otro lado, donde callamos todo para evitar roces y fricciones, y lo que puede pasar aquí es que cedemos el control de nuestras vidas a los demás, y sí, somos seres interdependientes, pero reconocer nuestra individualidad es fundamental para el sentido de nuestra existencia, entonces ¿por qué dejar esa decisión para cualquier otr@ que no sea yo?, creo que se siente importante conectar con un propósito y para esto es necesario reconocer qué me hace feliz, qué me motiva, qué me inspira y a veces eso requiere de nuestro esfuerzo para decirlo.

Para una parte de la población tal vez esto no se sienta importante aún, porque hay “cosas más importantes” como producir y generar dinero, pero pensemos en las veces que hemos estado en un lugar de trabajo donde se sentía más bien como una prisión y esto nos imposibilitó ser más creativos o inclusive productivos ¿?, o estar con amigos a los que no podemos expresarles cómo nos sentimos sobre su retraso de 30 minutos porque entonces estamos siendo dramáticos, o seguir con una pareja que nos genera desgaste emocional pero tenemos miedo a mencionarlo siquiera y nos alejamos de la oportunidad de reconectar desde el amor.

Creo que existen muchas estrategias para ser nosotr@s mism@s y poder decir nuestra verdad, una que nos acompañe en un camino de crecimiento sin violentar a l@s demás , pero es un trabajo que requiere de coraje, responsabilidad y cuido; para mí, esto se vuelve hermoso cuando veo cómo puedo establecer acuerdos en mi vida que protegen mi verdad y me generan paz.

Hay muchas formas de empezar y todo bien hacerlo cuando se sienta necesario para cada un@, para mí el proceso empezó un día motivado por una necesidad de aprendizaje, pero poco a poco fui descubriendo cómo podía empezar a cuidarme más sin descuidar a las personas importantes en mi vida. Gracias a la comunidad de Conversable, y a Chris, a quien admiro y en quien he encontrado mucha inspiración, por ayudarme a encontrar “el coraje para decir mi verdad con amor”.   Por Gabriel García.


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